Hacer calzado no
debería tener prisa.
Somos una casa pequeña de Alicante. Cortamos, cosemos y montamos cada par en el mismo taller donde empezó nuestro abuelo. No perseguimos la tendencia: perseguimos la horma perfecta.

La piel primero
Trabajamos exclusivamente piel bovina plena flor, curtida al vegetal en Ubrique. Nada de recubrimientos plásticos: la piel debe respirar, envejecer y ganar carácter con los años.
Manos, no máquinas
Cada par pasa por doce manos distintas. Cortadoras, guarnecedoras, montadores, acabadores. El cosido Blake se hace uno a uno, sin adhesivos rápidos ni atajos.
Menos referencias, más tiempo
Preferimos veinte modelos bien resueltos a doscientos correctos. Cada temporada añadimos poco y quitamos con cuidado. Los clásicos se quedan.

Alicante, 03600
Nuestro taller está a diez minutos de Elda, cuna del calzado femenino español. Trabajamos con proveedores de piel de Ubrique y con horma propia desarrollada durante cuarenta años.